Evolución de los servicios Cloud para Empresas – ¿Hacia dónde vamos?

Cada vez son más las organizaciones y empresas que buscan impulsar sus negocios con soluciones de servicios en la nube o Cloud. De hecho, ya no se trata de si una empresa sufrirá o no una transformación en la nube. Más bien, las preguntas acerca de qué servicios y operaciones deben trasladarse a la nube, cuánto costarán, como salvaran el negocio y cuan rápido pueden aplicarse son las conversaciones que están en auge.

¿Pero de dónde viene la revolución de los servicios Cloud? ¿Cuáles son sus orígenes, dónde estamos hoy y hacia dónde vamos? Consideremos la historia y la evolución de la computación en la nube que nos ha llevado hasta el presente y examinemos las tendencias que afectarán el futuro.

Breve Historia del Cloud Computing

Cuando pensamos en la nube, rara vez volvemos a pensar en los tiempos anteriores al siglo XXI. Después de todo, en realidad, solo en la última década, la computación en la nube comenzó a convertirse en el gigante, omnipresente y todopoderoso que conocemos hoy en día.

Pero la verdad es que los conceptos de la nube han existido durante muchos, muchos años y, de hecho, se pueden rastrear desde la década de 1950 con la computación en mainframes. En aquellos primeros tiempos, las computadoras centrales eran máquinas enormes y muy, muy caras, demasiado caras para comprar y mantener una para cada empleado. Y, por supuesto, no todos los empleados necesitaban acceso a una computadora en todo momento como lo hacen hoy.

Es por ello que la mayoría de las organizaciones comprarían solo una o dos máquinas y luego implementarían horarios de «tiempo compartido» que permitieran a múltiples usuarios acceder a la computadora central desde estaciones conectadas. Estas estaciones eran conocidas como «terminales bobas» y no ofrecían poder de procesamiento propio. Aun así, este tipo de poder computacional compartido es la premisa básica y subyacente de la computación en la nube y dónde comenzó toda esta historia.

Luego a fines de la década del 60 se desarrolló una versión primitiva de internet denominada ARPANET.  ARPANET fue la primera red que permitió compartir fuentes digitales entre computadoras que no estaban en la misma ubicación física. La visión de los fundadores de ésta primera versión de la gran red de redes era para un mundo en el que todos estuvieran interconectados por medio de computadoras y pudieran acceder a la información desde cualquier lugar. ¿Suena familiar?

Luego, en las siguientes décadas surgieron otros modelos que se convertirían en base para el cloud computing. IBM creo en 1972 la tecnología de virtualización que describe una computadora virtual que actúa como una real, con un sistema operativo completamente funcional e independiente. El concepto evolucionó con Internet, y las empresas comenzaron a ofrecer redes privadas «virtuales» como un servicio rentable, lo que finalmente llevó al desarrollo de la infraestructura moderna del cloud computing de la década de los 90.

También en esta década, las compañías de telecomunicaciones comenzaron a ofrecer redes privadas virtualizadas. En lugar de construir una infraestructura física para permitir que más usuarios tengan sus propias conexiones, las compañías de telecomunicaciones ahora podían proporcionar a los usuarios un acceso compartido a la misma infraestructura física.

A principios de la década de 2000, surgieron los servicios web de Amazon (AWS), y Amazon lanzó Elastic Compute Cloud (EC2) en 2006, permitiendo a las empresas e individuos alquilar computadoras virtuales a través de las cuales podían usar sus propios programas y aplicaciones. En el mismo año, Google lanzó sus servicios de Google Docs, permitiendo a los usuarios guardar, editar y transferir documentos en la nube.

En 2007, IBM, Google y varias universidades se unieron para desarrollar una granja de servidores para proyectos de investigación. También fue el año en que Netflix lanzó su servicio de transmisión de video, utilizando la nube para transmitir películas y otro contenido de video en los hogares y en las computadoras de miles (y eventualmente millones) de suscriptores en todo el mundo.

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El cloud computing en la actualidad

Durante la última década, la adopción del cloud computing ha experimentado un crecimiento explosivo, tanto a nivel de consumidor como de empresa. Los gigantes del software como Microsoft, Oracle y Adobe, han realizado grandes esfuerzos en conjunto para alentar a los usuarios de sus piezas de software a que actualicen a sus equivalentes en la nube, que generalmente se ofrecen mediante una suscripción de pago por uso.

Además han surgido conceptos novedosos como las ofertas de Software como Servicio (SaaS) que están (y siempre han estado) disponibles solo en la nube. Y no solo ha surgido el Software como un Servicio, por supuesto, sino también la Plataforma como un Servicio (PaaS), Infraestructura como un Servicio (IaaS), Copia de Seguridad como un Servicio (BaaS) y Recuperación de Desastres como un Servicio (DRaaS) . Casi todo como un servicio (o XaaS, tal como lo venden compañías como Google y Microsoft que ofrecen estos recursos holísticos e ubicuos) ya está disponible.

A lo largo de los últimos diez años, el cloud computing ha pasado de ser algo que los proveedores de servicios le dijeron a las empresas que deberían adoptar, a un componente esencial de la lógica de negocios de las empresas. Como tal, las organizaciones se han acostumbrado cada vez más al modelo de facturación en la nube de pago por uso, y ahora consideran las compras informáticas (sobre todo de software) como un gasto fijo periódico, en lugar de una inversión que se realiza una sola vez.

En la actualidad el 90% de las organizaciones han utilizado algún servicio de cloud computing en los últimos dos años, según una investigación del sitio 451research. Además se estima que el mercado del cloud computing alcanzará los 53,3 mil millones de dólares en 2021.

Tendencias en cloud computing a esperar

Entonces, ¿qué significa todo esto para las organizaciones? ¿Hacia dónde va el cloud computing? Por un lado, está claro que la computación en la nube se ha movido más allá de ser simplemente otra opción sobre la mesa y se ha transformado en una forma de hacer negocios. Las empresas podrán consumir cada vez más servicios informáticos sin las limitaciones de tener que construir y mantener su infraestructura tecnológica subyacente.

Es imperativo que los gerentes y administradores de las empresas el cloud computing como un elemento crítico de la competitividad de su organización, y que exploren cuáles de sus servicios, operaciones y ofertas serían mejor atendidos moviéndolos a la nube.

A continuación describiré tres tendencias del cloud computing que deberán esperar las empresas para éste 2019:

La cantidad de servicios y soluciones basadas en la nube seguirá aumentando

De hecho ya lo están haciendo. Las soluciones SaaS basadas en suscripción crecerán a un 18% para 2020, IaaS/PaaS al 27%, y la infraestructura de cloud computing pública y servicios relacionados al 12%. En total, el hardware, el software y los servicios de computación en la nube están captando el 60% de todo el crecimiento del mercado informático y de tecnologías de la información.

Las estrategias de cloud computing hibrido desempeñarán un papel clave

Realizar una transformación completa de la nube es una perspectiva desafiante para la mayoría de las empresas. Como tal, las estrategias de nube híbrida y de múltiples nubes desempeñarán un papel clave en las transiciones en un futuro próximo.

Con una estrategia de cloud computing múltiple, las organizaciones pueden, por ejemplo, usar sus propios servidores dedicados locales (nube privada) para el alojamiento de cargas de trabajo particularmente sensible y aquella información que consideren menos critica alojada en servicios de hosting cloud públicos. De manera similar, aunque distinta, una solución de nube híbrida combina una nube privada local y una nube pública de terceros con una organización definida entre los dos.

Las estrategias híbridas y de múltiples nubes a menudo se ven como un medio para que una organización comience a sumergirse en este mundo, lo que permite una transición constante con menos riesgo y menos gasto.

La seguridad y el cumplimiento de regulaciones serán críticos

A medida que más y más empresas migran sus servicios y funciones a la nube, la seguridad y el cumplimiento de las regulaciones se convertirán en una preocupación cada vez mayor.

Los piratas informáticos van a dónde van los datos y, a medida que se envían más datos a la nube, también lo harán los hackers que intentan violar el sistema y robar esa valiosa información.

En mayo de 2018, vimos que entró en vigencia el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) de la UE, que por supuesto tiene implicaciones para todas las empresas globales. Adaptar el cloud computing para que funcione bajo el RGPD no es fácil, y muchas organizaciones no estuvieron ni están preparadas. Por supuesto que el RGPD es solo el comienzo: a medida que los gobiernos de todo el mundo comienzan a reconocer los riesgos que están detrás de almacenar información sensible en la nube, el cloud computing sin duda comenzará a estar altamente regulado.

Conclusión

La computación en la nube ha recorrido un largo camino desde aquellos primeros días de mainframes y terminales bobas, y, sin duda, aún queda un largo camino por recorrer.

En el futuro, los gerentes, administradores y las organizaciones para las que trabajan se enfrentarán a desafíos cada vez mayores para no solo seguir siendo competitivos en este entorno de cloud computing en constante cambio, sino también garantizar que permanezcan en el lado correcto de las regulaciones existentes y las nuevas cuando surjan.

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