Gastos deducibles para administradores, socios y autónomos

Los gastos deducibles son aquellos que se restan de los ingresos brutos para obtener el beneficio a efectos de impuestos.

La ley del impuesto de sociedades (LIS), define a los gastos deducibles como “todos aquellos que sean necesarios para desarrollar la actividad empresarial” y es la encargada de regular qué gastos son deducibles y cuáles no. Es importante que estos gastos no sean utilizados para uso privado de cualquiera de los trabajadores de la empresa, porque en ese caso, no serán deducibles.

Por otro lado, la Administración Tributaria es la encargada de marcar una serie de pautas para que un gasto pueda considerarse o no como deducible. En caso de serlo, este gasto se podrá restar para pagar menos impuestos a la Administración Tributaria.

¿Qué requisitos existen de los gastos deducibles?

  1. Deben estar reflejados en la cuenta de pérdidas y ganancias e imputarse en el ejercicio económico correspondiente.
  2. Tiene que estar justificado en base a alguna documentación: imprescindible para poder desgravar el gasto (facturas, recibos…).
  3. Deben haberse realizado con la intención de obtener ingresos para la empresa.

A estos tres requisitos debemos añadirle que la factura no puede superar los cuatro años de antigüedad y el IVA únicamente deduce la proporción que el gasto afecte a la actividad.

¿Cuáles son aquellos gastos deducibles?

  • Gastos de desplazamiento: Siempre y cuando el motivo del viaje esté relacionado con tu actividad empresarial. Además, debes especificar el motivo y desglosar todos los gastos en diferentes facturas. Si no lo tienes, no podrás deducirlo. Pueden aplicarse ciertos límites.
  • Comidas: Es un tema delicado, aunque suelen aceptarlo. Tienen que ser comidas relacionadas y necesarias para la actividad profesional. Es importante que la factura por sí misma demuestre su relación con la actividad empresarial y testifique un evento indiscutible. Por ejemplo, una factura de una pizzería un domingo por la noche con diez comensales es difícil considerarlo como comida de negocios.

Para que hacienda acepte la factura como gasto deducible ha de estar facturada a la empresa e incluir los siguientes datos obligatorios:

    • Nombre de la empresa o el profesional.
    • Dirección o razón social.
    • NIF o CIF.
    • Datos del proveedor (nombre de la empresa, dirección, NIF/CIF).
    • Fecha
    • Número de factura.
    • Desglose de conceptos facturados.
    • Base imponible y tipo impositivo.
    • Inscripción mercantil del que emite la factura.
  • Vehículos: Para que sean deducibles tienen que tener relación con la actividad de manera total, no pudiéndose usar estos vehículos para fines particulares. Así mismo, se incluirán los vehículos y todos los gastos correspondientes relacionados con ellos (impuestos, seguro, mantenimiento…).
  • Cánones y arrendamientos: Alquiler, canon, asistencia técnica, arrendamiento financiero o leasing que no sean de terrenos, solares o activos no amortizables. Es decir, si alquilamos un despacho o local para desarrollar una actividad es deducible.
  • Servicios de profesionales independientes: Pago a profesionales como abogados, notarios, auditores, etc.
  • Cuotas de asociación empresarial.
  • Adquisición de libros y asistencia a eventos: Siempre y cuando estén relacionados totalmente con la actividad.
  • Local u oficina.
  • Vestuario: Siempre y cuando el vestuario incorpore el logotipo del negocio.
  • Los gastos de representación y marketing también son considerados deducibles, puesto que la promoción forma parte de las tareas del autónomo.

Siempre deberemos tener todas las facturas de cualquiera de estos gastos y dejar muy claro que el motivo de los mismos está completamente relacionado con la actividad.

Entradas recomendadas